Alcaldes de zonas afectadas aseguran que la autodefensa es una “respuesta desesperada” ante el vandalismo. Piden mayor presencia policial.


Los cuatro vehículos que la madrugada del viernes fueron volcados “a mano” en La Cisterna reflejan la compleja situación que viven los vecinos de diferentes puntos de la capital: la sensación de inseguridad y la decisión de salir a enfrentar a quienes cometen delitos al caer la noche.

El hecho de mayor gravedad, aquel de los autos, ocurrió cerca de la 1.30 en una estación de servicio que un grupo intentaba robar. Según el capitán de Carabineros Rodrigo Herrera, los desconocidos ingresaron hasta la bodega de la bencinera y trataron de abrir las gavetas mediante el método de oxicorte. Sin embargo, la furiosa reacción de los habitantes del paradero 27 de Gran Avenida no estaba en los planes de nadie.

“Les pegamos (a los delincuentes), les quitamos cuatro autos y se los dimos vuelta, se los destrozamos; ellos arrancaron”, relató a radio Cooperativa una de las mujeres que enfrentó al grupo delictual. Además de este hecho, y menos de 24 horas antes, vecinos de la comuna de La Cisterna habían visto cómo una turba saqueaba la estación intermodal, donde se encuentra la combinación de las líneas 2 y 4A del Metro y una serie de locales comerciales.

El viernes, tras conocer de estos nuevos incidentes, el alcalde Rebolledo aseguró que en La Cisterna están “abandonados y que es tierra de nadie, como ha sucedido en otras zonas del país también en este periodo”.

Incluso, el jefe comunal anunció que este lunes recurrirá a la Corte de Apelaciones para interponer un recurso de protección contra el Estado por “no garantizar el orden público y las omisiones que han vulnerado los derechos de quienes trabajan en el comercio establecido y familias de la zona”.

La situación por la que atraviesa La Cisterna no es aislada. Así lo reconocen otros alcaldes, quienes han pedido mayor presencia policial para intentar frenar los hechos de violencia.
Uno de ellos es el edil de Puente Alto, Germán Codina. Según la autoridad comunal, desde que comenzó el estallido social, el 18 de octubre pasado, 220 locales comerciales han sido afectados. Por ello, dice Codina, “la autodefensa ha sido una respuesta desesperada. La comuna tiene una baja dotación de Carabineros y PDI, en comparación con el resto de la Región Metropolitana y de Chile. Puente Alto ha sido muy vapuleado por esta convulsión social y los actos de vandalismo”.

El alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, señaló que en el caso de su comuna existe “una menor presencia policial. El personal está enfocado en manifestaciones y marchas, por lo que nosotros como municipalidad hemos hecho mayor patrullaje en los barrios intentando mantener la seguridad”.

La falta de dotación policial para resguardar a los vecinos es otra inquietud. Según Maximiliano Ríos, alcalde de Lo Prado, “nosotros tenemos un carabinero cada mil habitantes. Significa que hay 25 carabineros de turno, de los cuales entre 12 y 15 son los carabineros de terreno”, dijo a CNN.

El intendente de la Región Metropolitana, Felipe Guevara, aseguró que “desde ayer (jueves) hay más Carabineros y personal de la PDI, porque se están reforzando los sectores donde hay más conflictos con piquetes móviles de Carabineros, dando vueltas por la ciudad”. El viernes, Carabineros dio a conocer que, producto del ataque a uniformados, han presentado un total de 208 querellas por las lesiones provocadas a 2.354 carabineros, de los cuales 58 han recibido impactos de bala y 81 han sufrido fracturas.

Las medidas para hacer frente a los hechos de violencia y actos delictuales incluso han llevado a la contratación de guardias privados. “Por ley los encargados del orden público son nuestras policías y no los municipios; por lo tanto, lo que estamos haciendo es ver de qué forma colaboramos para que estos hechos delictuales no se sigan produciendo, y el centro de Concepción vuelva a tener tranquilidad”, dijo el alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz.

Bandas rivales

Uno de los hechos de violencia que mayor repudio causó entre las autoridades fue el intercambio de disparos entre bandas rivales, los cuales terminaron impactando en las dependencias del Hospital Padre Hurtado, en San Ramón.

Natalia Henríquez, presidenta del Colegio Médico de Santiago, afirmó que “por riñas que se han desarrollado en las afueras del hospital, al parecer bandas de narcotraficantes, lamentablemente se han vivido situaciones de ingreso de balas tanto por ventanas como por muros. Esto preocupa a los funcionarios y pone en riesgo a todos los pacientes”.
Según el personal del centro de salud, al menos seis balas han impactado en distintas dependencias del recinto. Ayer el ministro de Salud, Jaime Mañalich, visitó el centro hospitalario. Sin embargo, a su salida la autoridad debió salir escoltado en medio de las manifestaciones que se realizaban afuera.

Plaza Italia

En la tarde del viernes nuevamente Plaza Italia fue el centro de las manifestaciones. Según la Intendencia Metropolitana, unas 3 mil personas asistieron al lugar, cerca de las 19.30 horas. El intendente Felipe Guevara dijo que “en medio de la manifestación se vio a un grupo de entre 300 y 500 personas peleando con Carabineros”. También hubo manifestaciones en las plazas de Maipú y de Quilicura.

Datos claves de las zonas afectadas

Concepción: guardias privados y brigadas de locatarios

Debido a los saqueos, destrucción de infraestructura pública e incendios en locales comerciales, la Municipalidad de Concepción contrató a 50 inspectores municipales para colaborar en la seguridad del centro urbano, donde además proliferó el comercio ambulante, como en el paseo Barros Aranas. Producto de la sensación de inseguridad, residentes y comerciantes se organizaron hace 10 días para resguardar ellos mismos sus locales y edificios. El centro de la ciudad recibe a diario manifestaciones. La fuerza policial actúa, pero todas las tiendas cerca de la plaza tienen selladas sus fachadas con planchas metálicas.

San Bernardo: comercio abierto solo durante las mañanas

Transcurridos más de 40 días de estallido social, San Bernardo intenta retomar la normalidad. Al menos hasta las 16.00. Cada día a partir de esa hora, cientos de personas se reúnen en la plaza central a protestar. El principal foco de ataques es la municipalidad, por lo cual sus instalaciones fueron protegidas con alambres de púa. Los saqueos ocurrieron principalmente los primeros días. En la comuna fueron incendiados dos supermercados de 19. El resto funciona hoy de forma parcial. “Tenemos el comercio abierto con horarios diferentes y las farmacias protegidas, pero activas. En el caso de los servicios están todos vigentes”, indicó la alcaldesa, Nora Cuevas.

Plaza Italia: vecinos afectados en el epicentro de protestas

En Plaza Italia, la denominada “zona cero” de las protestas, se aprecian locales sin abrir desde que se inició la crisis, como el supermercado Alpes, Telepizza o la farmacia Salcobrand. Hasta ahora, logran subsistir las fuentes Alemana y Prosit. “Todo empieza a cerrar a las 14 horas, porque llega gente a hacer destrozos”, dice Alexandra Vargas, quien reside frente a la dañada estación de Metro Baquedano. Tito Vergara, presidente de la Junta de Vecinos Parque Forestal, sostiene que “vivimos en una guerra: algo tan simple como ir a un banco o a comprar pan ya no lo tenemos, se convirtió en algo muy peligroso”. Añade que se han sacado las cámaras de vigilancia de las calles y de los edificios: “Eso da una inseguridad total”.

Valparaíso: dos supermercados resisten en el plano

En el plan de Valparaíso hay actualmente solo tres supermercados operativos. Dos de estos se ubican en el sector de Avenida Argentina. En el resto de los locales pequeños sus dueños atienden a través de pequeñas ventanas. El alcalde Jorge Sharp dijo que junto con los locatarios trabajan en la mejora de niveles de seguridad para empezar el proceso de reconstrucción y reactivación. “Para eso hemos solicitado una reunión con el gobierno regional y otros organismos, a fin de coordinar las acciones necesarias”, señaló. El seremi José Emilio Guzmán informó que “tenemos un reporte de 64 buses que han sido dañados producto de las manifestaciones violentas; son más de 40 días de muchos incidentes”.

Maipú: “batalla” en la plaza y la estación destruida

Casi 200 años atrás, la zona donde hoy está la Plaza de Maipú fue escenario de la batalla que culminó en la independencia del país. Hoy, el lugar también luce como un campo de pelea, pero por las constantes protestas y los saqueos. Las grandes tiendas mantienen sus puertas selladas con planchas metálicas. A eso se suma la destrucción de la Estación Plaza de Maipú, de Metro, cuya reconstrucción todavía no se inicia, y que obliga a los maipucinos a llegar en micro a la Alameda.

Renca: protección a ferias libres y minoristas

Algunas comunas están tratando de reimpulsar su actividad. Renca tuvo cinco fallecidos al principio del estallido, en la fábrica Kayser. Actualmente, cuatro de sus ocho supermercados funcionan en horario normal, así como las 13 ferias libres y seis bancos. El alcalde Claudio Castro dijo que “no hemos tenido desabastecimiento gracias al comercio minorista y las ferias libres. Estamos impulsando medidas de reactivación, como la exención de permiso en ferias navideñas y promoción de la campaña #CompreLocal”.

By Editor

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