
“La temporada de verano supone un esfuerzo adicional por el aumento de las temperaturas y el aumento de la población flotante. La continuidad del servicio de agua potable es resultado de una planificación anticipada, importantes inversiones en los últimos años y una gestión responsable del recurso hídrico, lo que nos permitió enfrentar sin dificultades el período de mayor demanda de agua potable en la región”, señaló el gerente regional de la sanitaria, Andrés Nazer.
El ejecutivo reiteró que “nuestra región está atravesando una sequía extrema, que se ha prolongado por más de 15 años. Los embalses se encuentran con déficit y llovió muy poco en el último invierno. La situación sigue siendo delicada, por eso continuamos trabajando en conjunto con las autoridades para mantener la continuidad del servicio”.
Actualmente, los principales embalses de la región presentan las siguientes condiciones:
· Puclaro, en la provincia del Elqui: 14% de su capacidad, con un volumen aproximado de 29,7 Hm3.
· La Paloma, en la provincia del Limarí: 7% de su capacidad, con 49,3 Hm3.
· El Bato, en la provincia del Choapa: 73% de su capacidad, con 18,3 Hm3.
Desde Aguas del Valle subrayaron que se continuará con una estrategia de largo plazo orientada a fortalecer la seguridad hídrica de la región, enfrentar los efectos del cambio climático y garantizar un servicio continuo y de calidad para la comunidad.