• A través de una experiencia lúdica en el Jardín Infantil “Catita de Oro” de Coquimbo, autoridades regionales instaron a reforzar el autocuidado desde la niñez.

Con el propósito de resguardar el bienestar integral de la primera infancia frente al aumento de virus estacionales y tras el último sistema frontal, la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) y la Seremi de Salud de Coquimbo impulsaron un trabajo en conjunto enfocado en el aprendizaje práctico de la higiene personal desde los primeros años de vida.

La actividad se llevó a cabo en el Jardín Infantil “Catita de Oro”, donde los equipos pedagógicos guiaron a niños y niñas mediante dinámicas participativas orientadas a asimilar hábitos clave para la vida cotidiana. En la instancia, los párvulos ejercitaron la técnica adecuada de lavado de manos con agua y jabón, junto con aprender medidas esenciales como cubrirse con el antebrazo al toser o estornudar.

La experiencia buscó transformar el autocuidado en un proceso significativo y progresivo, permitiendo que los jardines infantiles se consoliden como entornos limpios, seguros y preparados ante cualquier eventualidad o emergencia sanitaria.

Al respecto, la Seremi de Salud de la Región de Coquimbo, Karen Irribarra, hizo un enfático llamado a dar continuidad a estos aprendizajes en los hogares.

Como autoridad sanitaria, quiero hacer un llamado a las familias a reforzar en niños y niñas el hábito del lavado frecuente de manos. Es una acción muy sencilla, pero fundamental para prevenir la transmisión de enfermedades respiratorias, como la influenza y el COVID-19, y también infecciones gastrointestinales.

Asimismo, la autoridad señaló que “especialmente en esta época, es importante enseñarles a lavarse correctamente las manos con agua y jabón, por al menos 20 segundos, antes de comer y después de ir al baño, toser, estornudar o estar en espacios compartidos. Cuidar nuestras manos es también cuidar la salud de nuestros niños y niñas”.

Por su parte, la directora regional (s) de JUNJI Coquimbo, Carolina Michea, destacó el trabajo constante de los equipos en la realización de iniciativa saludables en las aulas.

“Los hábitos de higiene se aprenden desde la primera infancia, y en este proceso el rol de los equipos educativos es fundamental. Tras el sistema frontal y las lluvias, reforzar acciones como el lavado frecuente de manos, la higiene personal y el cuidado de los espacios educativos permite contribuir a entornos más seguros y saludables. Desde los jardines infantiles, los equipos acompañan a niños y niñas en la incorporación de estos hábitos cotidianos, promoviendo desde los primeros años el autocuidado y la responsabilidad por el bienestar de toda la comunidad educativa.”

En esa misma línea, Gisselle Vivar, encargada del establecimiento Catita de Oro, explicó que la promoción del autocuidado abarca múltiples dimensiones dentro de la rutina de los niños y niñas, integrando también el cepillado dental, la actividad física y el trabajo en conjunto con las familias.

Recomendaciones para mantener entornos protegidos

Desde la Seremi de Salud, la enfermera y referente de los programas de salud vascular y chagas, Erika Rojas Selis, enfatizó que estas precauciones cobran mayor fuerza tras la contingencia meteorológica, por ello recomienda intensificar el lavado de manos tras el cambio de pañales o la manipulación de objetos en el hogar, así como la ventilación constante de las aulas y habitaciones.

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