- Se enfatizó la importancia de prevenir el consumo en menores y reforzar la conciencia sobre sus efectos, promoviendo prácticas más seguras y saludables en la comunidad.
Ante el creciente consumo de bebidas energéticas en la población, especialmente en niños, niñas y adolescentes, desde la Seremi de Salud hicieron un llamado al consumo responsable e informado de estos productos formulados para personas sanas que realizan actividad física intensa y prolongada, sin embargo, su consumo se ha masificado en la población general, muchas veces sin considerar sus efectos secundarios.
Estas bebidas contienen estimulantes como la cafeína, los cuales pueden generar alteraciones del ritmo cardíaco, agitación e incluso problemas a nivel del sistema nervioso central. Su consumo no es apto para menores de 15 años, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia debido a los efectos negativos que puede causar en la salud.
En este sentido, la Seremi de Salud Karen, Irribarra señaló: “Es importante este llamado, principalmente a las familias, para que los padres y madres puedan supervisar el consumo de estas bebidas por parte de sus hijos, además en espacios como comunidades educativas donde es clave proteger a niños, niñas y adolescentes, promoviendo la prevención y la educación para proteger la salud de la población”
Asimismo, se enfatiza en la importancia de no mezclar bebidas energéticas con alcohol, esta combinación puede generar una falsa sensación de control, ya que la cafeína enmascara los efectos del alcohol. Aumentando el riesgo de consumir mayores cantidades y exponerse a situaciones peligrosas, como la conducción bajo sus efectos.
Por su parte Karen Narváez, profesional nutricionista de la unidad de promoción de salud, comenta que: “ Es importante, desde la mirada de la nutrición, no tomar en exceso bebidas energéticas, ni tampoco desde el desconocimiento, ya que lamentablemente genera muchos daños a la salud y siempre va a ser recomendado, por ejemplo, que lo podamos remplazar por el consumo de agua, además de mantenerse activos, hacer actividad física, cuidar nuestros descansos y desde ahí vamos a poder cuidar nuestra salud”.
Otro aspecto relevante es la frecuente confusión entre bebida energéticas e isotónicas. Mientras que las primeras contienen estimulantes y no cumplen una función de hidratación, las bebidas isotónicas están diseñadas para reponer líquidos y electrolitos durante la actividad física. Por ello, no deben considerarse equivalentes ni intercambiables.
Desde el ámbito de la promoción de la salud, se recalca que estas bebidas no son necesarias para la vida cotidiana y su consumo debe ser ocasional, limitado y solo en adultos sanos. Además, se recomienda revisar siempre el etiquetado, respetar las cantidades máximas indicadas y consultar a un profesional, en caso de dudas o si está bajo un tratamiento médico.