Uno de los objetivos a cumplir por varios países, especialmente los que formaron parte de la última COP 26, es el de reducir la contaminación que surge por la generación energética en base a carbón. 

Es por eso que, muchas naciones han invertido en la generación de energías limpias, algo que ha dado muy buenos resultados. Así lo corroboró el último informe de Rystad Energy, que aseguró que el año pasado se agregaron 227 GW de capacidad en todo el mundo. 

A su vez, la misma investigación de la empresa noruega aseguró que en 2022 se espera un aumento del 20% en la capacidad global, algo que ocurriría gracias a la adición de 270 GW aproximadamente. 

¿De qué forma han crecido las energías renovables?

Según el informe de Rystad, las formas tradicionales de obtención de energías limpias han aumentado alineadamente, lo que incluye a paneles fotovoltaicos residenciales e industriales, plantas de energía eólica, así como la implementación de diversas tecnologías de almacenamiento. 

Respecto a este último factor, el desarrollo de baterías de almacenamiento ha aumentado tres veces comparado con 2020, lo que ha roto el récord de ese mismo año, en donde se había duplicado respecto a 2019. 

En cuanto al aumento de la capacidad generativa ligada al hidrógeno verde, este no experimentó un progreso significativo, pasando de 0,04 GW en 2020 a 0,8 GW en 2021. 

Los avances chilenos

Tal como indica el informe de la empresa noruega, el desarrollo de las soluciones que pueden entregar tecnologías solares y de hidrógeno, puede ser muy relevante para avanzar más en la generación de energías renovables en 2022. 

Así lo han entendido las autoridades chilenas, quienes a través del Ministerio de Energía han acelerado el desarrollo tecnológico de la industria energética nacional en los últimos años, inaugurando imponentes plantas como Cerro Dominador (primera planta termosolar de Latinoamérica) y cerrando una gran cantidad de centros de generación eléctrica en base a carbón. 

Sin embargo, uno de los avances más significativos que se vivirá en la industria chilena es el desarrollo de nuevas vías para que la energía renovable circule libremente por todos los rincones del país. 

El primer paso para trabajar en eso será la construcción de la nueva megalínea de transmisión Kimal – Lo Aguirre, la cual contará con una extensión cercana a los 2.000 km y facilitará el acceso a la energía limpia generada en el norte, a todos los habitantes de las zonas centro y sur del país. 

Dentro de sus principales características es que contará con tecnología HVDC (High voltage direct current), la que otorga una mayor capacidad de transmisión que las líneas comunes y tiene un menor grado de pérdida al momento de transportarse. Por otro lado, no necesita contar con una gran cantidad de subestaciones intermedias. 
Respecto a los plazos, se espera que la nueva línea esté activa a finales de la década, ya que se proyectan 3 años de tramitación de permisos ambientales y otros 4 años y medio para la construcción. Mientras tanto, Chile sigue avanzando en proyectos de transmisión, tal como el que está ocurriendo actualmente en Los Lagos a cargo de la empresa Transelec.

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